martes, 3 de enero de 2017

El misterio de los tranvías diminutos.


Prueba de que este no es un blog al uso, es esta entrada. Se trata de una iniciativa orgánica, en el sentido de que mañana sabremos más que hoy pero que hoy sabemos bastante más que ayer. Como ya explicaba en su día, este proyecto pretende divulgar una investigación que, como tal,  no está concluida, sino que se está produciendo actualmente. Y es por ello que ahora descubrimos datos con los que no contábamos antes y que nos colocan en disposición de resolver incógnitas y preguntas que nos hacíamos en entradas anteriores.

Es el caso de los diminutos tranvías tirados por una sola caballería, que aparecían en dos fotografías publicadas en su día en este blog, pero que al hilo de lo anterior me parece apropiado volver hoy a traer aquí.


De nuevo la archinombrada en este blog. La fotografía de la familia Ríos, con su tranvía diminuto a la derecha de la imagen.





Fotografía de la familia Ojeda. En ella podemos observar uno de estos pequeños tranvías que nos ocupan tirados por una sola caballería.
 
Pues bien, ha sido con la transcripción de las actas de 1892 cuando hemos obtenido la respuesta para desentrañar, aunque solo en parte, el misterio de esos pequeños tranvías que circularon por las calles zaragozanas.

Al parecer, 1892 no estaba siendo un año muy boyante para la sociedad de Los tranvías de Zaragoza, por eso, en un intento de reducir gastos, pensaron en usar una sola caballería por tranvía, ya que esto reducía a la mitad aquellos, y de paso los problemas y gastos derivados de la compra y manutención de los animales.

Así pues, en mayo del citado año, se llevan a cabo con resultado positivo unas pruebas para que el tranvía sea tirado por un solo animal. Dichas pruebas se realizan  en dos coches a los que se refieren como:  “...los dos coches pequeños, los 18 y 19”.

Además proponen la construcción, en los talleres de la Sociedad de otros dos coches pequeños para una sola caballería que, efectivamente, sabemos que llegaron a construirse, ya que el 12 de noviembre de 1892 se refleja en las actas una propuesta para que los operarios que se ocupaban de ello, trabajasen a destajo para terminarlos en los meses de noviembre y diciembre.

Sabemos que los coches 18 y 19 eran americanos, del fabricante J.G. Brill de Filadelfia (Pennsylvania) y habrían sido adquiridos en 1886. Por el contrario desconocemos todavía qué numeración se les dio a los construidos en los propios talleres de la Sociedad.
Navegando en internet, he podido encontrar lo que parece ser éste mismo modelo que fue utilizado en México, tanto en Mérida, como en Kanachen, ambas localidades sitas en la región del Yucatán.
La primera imagen es un dibujo del pequeño tranvía de Mérida. las segunda pertenece al de una plantación de una hacienda agrícola en Kanachen - con el mismo nombre- y al parecer instalado dentro de la propia plantación.
Se hace de este modelo una breve descripción que me ha parecido muy interesante: Tendría 8 pies, lo que corresponde a unos 2.44 metros de largo. En concreto, el meridano, tenía los asientos tapizados en piel, y los interiores eran de color cereza y ceniza.
 


Por Nieves García-Arilla Oliver. Transcripción de las actas Juan Antonio Peña Gonzalvo.

 

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