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jueves, 4 de junio de 2020

Las cartas de Oraá. 1881.



Allá por 1881, cuando Modesto Torres Cervelló andaba inmerso en la redacción del proyecto de un tranvía de tracción animal para Zaragoza, en Bilbao nos llevaban algún año de ventaja; allí, ya tenían funcionando su flamante tranvía de sangre que iba de Bilbao a Las Arenas, cuyo proyecto había sido redactado por el ingeniero Laureano Gómez de Santamaría y coetáneamente se estaba construyendo el tranvía urbano en Bilbao y el tranvía de Bilbao a Algorta.

Junto al proyecto original de Torres Cervelló aparecieron anexas tres cartas manuscritas fechadas en 1881 que eran las respuestas de José Manuel Oraá a tres cartas de su amigo Torres Cervelló en las que les solicitaría datos e informaciones de diferente índole.

Cuando empecé a indagar quien era Oraá, encontré en internet unas breves notas biográficas y decidí llamar a la Farmacia Oraá en Santurce, en una intentona algo rocambolesca (lo reconozco) de, primero saber si eran sus descendientes y si lo eran, intentar conseguir las tres cartas de Torres a Oraá. Y por suerte y al primer intento conocí a María Oraá, efectivamente descendiente del anterior y quien amablemente me explicó que conservaban documentación de su antepasado y que buscarían lo que yo pedía. Desafortunadamente, no se encontraron las cartas, pero me sirvió para descubrir la figura de este ingeniero guipuzcoano y para reflexionar sobre la pertenencia de sagas familiares de varias generaciones a un lugar geográfico al que están indefectiblemente unidas.

“José Manuel de Oraá Aizquibel nació en Ichaso, de donde era su madre, cerca de Zumárraga, un cinco de agosto de 1838 y murió en Santurce, Vizcaya, el catorce de noviembre de 1906; era hijo de José Santos de Oraá Elorza, nacido en Legazpia en 1813, y Eusebia Manuela de Aizquibel, nacida en Ormáiztegui en 1807. José Manuel casó en Zumárraga en 1870 con María Ignacia Mendía Mendía, nacida en Ezquioga en 1851 que habría de fallecer en Santurce en 1908”… ”en Santurce donde establecieron su residencia de una forma definitiva después de haber pasado por Portugalete y Baracaldo. Y sería en Santurce donde habrían de morir tanto José Manuel, en 1906, como María Ignacia, en 1908.”

Pero, ¿qué relación tenían Modesto Torres Cervelló y José Manuel de Oraá?

Ambos habían nacido en 1838, José Manuel el 5 de agosto, Modesto el 11 de marzo, por lo que habían sido compañeros de la promoción de 1858 del Real Instituto Industrial de ingenieros de Madrid. Además, ambos habían ganado sus respectivas plazas como almotacenes o “fieles contrastes” de pesas y medidas, José Manuel en Bilbao (1880) y Modesto en Zaragoza (1881). Es pues lógico pensar que tenían una relación de amistad, fraguada en su etapa de estudios en Madrid y que posteriormente se mantuvo además por su profesión, en ambos casos ligada al transporte público y a la incipiente urbanización de sus respectivas ciudades. José Manuel firma sus cartas como “tu amigo y compañero”.

También,  y como dato curioso, según el artículo de Alberto Pérez Laborda, “Los Oraá vizcaínos del siglo XIX”, el abuelo de José Manuel habría tenido una fábrica de cerillas “Su abuelo Andrés Oraá Yzaguirre tenía además en Zumárraga una fábrica de cerillas, de la marca Miraflor, que podemos suponer fue uno de los primeros pasos de la industrialización de Zumárraga; vivía en la calle Legazpi y allí habría de nacer, no lejos de las cerillas, José Manuel de Oraá Mendía, su nieto mayor” así mismo sabemos que Modesto Torres Cervelló tuvo también su propia fábrica de cerillas llamada “El cometa” sita en la Calle 5 de marzo.

En 1881, el año en que están fechadas las cartas que nos ocupan José Manuel estaba trabajando como ingeniero en la industria minera con la familia Ibarra, en las minas de la Arboleda, mientras Modesto trataba de redactar el proyecto de tranvía de sangre para Zaragoza.

Posteriormente José Manuel trabajaría a su vez en el proyecto para construir el ferrocarril de vía estrecha entre Valmaseda y la Robla que, en 1894, se prolongaría para llegar a León y Bilbao conocido como el Ferrocarril de la Robla. Proyecto que entrañaba no pocas complicaciones técnicas ya que el trazado asciende hasta los 1.196 metros de altura en un lugar en el que en invierno se pueden produzcen nevadas superiores a un metro de espesor;

Las tres cartas manuscritas contienen información sobre el proyecto del tranvía urbano para Bilbao y también sobre el tranvía ya funcionante de Bilbao a Las Arenas.


Landaburu Hermanos. Tranvía urbano de Bilbao tirado por mulas.


Tríptico informativo del servicio de verano del tranvía de Bilbao a Las Arenas y a Algorta. 1880.


“Hay que tener presente que el tranvía de Bilbao a Las Arenas tiene 14 Km y una pendiente muy pequeña (bajando a las Arenas) que no llegará al 2%; que sale de cada extremo un coche en general cada cuarto de hora que el trayecto dura una hora justa y que el servicio de verano es doble cuando menos del de invierno. Servicio de mercancía se hace de noche.

En invierno tienen sobre 100 caballerías. Se engancha cada par de caballerías, que tiran de un coche, en el tranvía ascendente, unos 500m escasos antes de llegar a Bilbao, donde están las cuadras.

Recorridos los 500, o sea al llegar a Bilbao descansan ¼ de hora (porque al llegar un tranvía, sale el otro) por supuesto sin desenganchar; amarran el cuarto y van de un tirón a las Arenas, donde tienen otras cuadras y les dan un pienso.

Al cabo de tres o cuatro horas vuelven a engancharse y llegan a las cuadras de Bilbao donde se hace el relevo de caballerías.

No hacen más servicio en invierno, de modo que son 28 Km lo que recorren en tres tiempos, uno corto y dos más largos. Esto es sin duda porque no conviene que la caballería esté al aire después de haber ---------¿

En verano no puede haber servicio tan regular porque se ven obligados a salir cada cuarto de hora dos y tres coches; de modo que obligan a las caballerías a hacer 1 y media y hasta dos veces el camino indicado, habiendo ocasiones en que no les quitan los aparejos en todo el día, pero esto depende del grandísimo movimiento que aquí hay en esa época. Finalmente enganchan 3 caballos para dos coches, dos en lanza y uno delante de todos modos la regla debe ser en mi concepto que cada caballo no recorra más de 40 kilómetros diarios en pendiente suave en unos 4 relevos y no más 30 kms a pendiente que llegue al 4%.

En las cuadras tienen un mozo por cada seis caballerías y además un jefe de cuadra.

Los conductores y cocheros no tienen más relevo durante el día que unos ¾ de hora para comer en Bilbao, según van llegando y combinando con otros que viven en La Arenas. En invierno les dan un día de vacante cada 15 días, pero si hay uno o más enfermos tienen que perder ese día y suplir a los ausentes. En verano no descansan más que para comer los ¾ de hora indicados y tienen un servicio penosísimo.”

“Creo que van contestadas las preguntas que me haces, pero me han dicho que es probable puedan sacarme una copia de la parte de la memoria del tranvía de Bilbao a Santurce que se recibirá para abril, referente al servicio y en el caso en que me lo manden te lo remitiré enseguida.

El ancho de vía es 0.65 entre bordes interiores de carriles y los tirantes van espaciados de 1.50, de grapa a grapa hay un metro.

Me han asegurado que los carriles de hierro del tranvía de Algorta se “esfolian” creo pues que debes decidirte por carriles de acero cuyo precio se diferencia poco del de aquellos. Con los ferro-carriles estrechos que hay aquí, ordinariamente las vías de bajada o de vagones cargados son de acero y las de subida de hierro. Nosotros tenemos en explotación un ferrocarril de 0.75 de ancho con railes de hierro belgas y da buen resultado, pero fueron comprados durante el alza del hierro. Esto te probará que aquí, en el país práctico, hay de todo; pero la tendencia hoy es a tomar rail de acero que es más duradero.

El número de coches depende de la circulación o movimiento. El tranvía de las Arenas no baja de 80 carruajes de viajeros y unos 20 de mercancías, pero sabes que hay un movimiento grandísimo en ese trayecto y además tiene 14 Km, que tarda en recorrer una hora justa, saliendo cada ¼ de hora de los extremos (Bilbao y Las Arenas) cada carruaje lleva dos caballerías y para dos carruajes tres caballos, pero no hay pendiente que llegue al 3%.”

Por Nieves García-Arilla Oliver.


lunes, 8 de agosto de 2016

Notas para una Biografía de Modesto Torres Cervelló. Parte II. 1882-1896

Placa del despacho de ModestoTorres Cervelló donde se celebró la primera reunión de la Sociedad Los Tranvías de Zaragoza.


En 1881 habría ganado una plaza en el Cuerpo de Fieles Contrastes de pesas y medidas. Se trataba de un cuerpo facultativo del Estado para la implantación del sistema métrico en España dependiente de la Dirección General del Instituto Geográfico y estadístico, así pues habría desempeñado ese cargo en la Provincia de Zaragoza hasta su fallecimiento.

En 1882 tenemos constancia de una solicitud al municipio zaragozano para plantear la introducción de un ómnibus del sistema Rippert en la ciudad del que desconocemos el desenlace.

Por otra parte, de ese mismo año data la finalización de su proyecto para la implantación del primer tranvía de Zaragoza y su presentación en el Ministerio de Fomento:

“D. Modesto Torres Cervelló presenta en el ministerio de fomento otro proyecto de tranvía cuyos estudios está a punto de terminar, que comprende una línea directa entre la estación de Barcelona (sita en el arrabal) y la playa de Torrero, atravesando Zaragoza por Don Jaime e Independencia”

1883 y 1884 resultan ser años de gran actividad para Torres Cervelló.  Tenemos varias informaciones de diversa índole, como la de su participación en congresos y reuniones como miembro de la RSEAAP junto a Marceliano Isabal. Entre estas estarían las reuniones de la Comisión de reformas sociales de Zaragoza, Institución interesada por la mejora y el bienestar de las clases obreras  en España, que nace promovida por Segismundo Moret. En Zaragoza  los primeros pasos se dan en agosto de 1884 a raíz de la publicación en el Boletín Oficial de la Provincia  de unas circulares del gobernador dirigidas a propietarios de fincas rústicas, propietarios de fincas urbanas, industriales y comerciantes, convocándoles para una reunión a mediados de mes, con el objeto de designar  a los miembros de la Comisión zaragozana.

El 17 de octubre de 1884, en la Gaceta de Madrid se anuncia la subasta del tranvía interior y afueras de Zaragoza. La red debería tener 6 líneas, comenzando todas en la plaza de la Constitución, actual plaza de España. La concesión, para 60 años, se aprobó a nombre de Modesto Torres Cervelló, que impulsó la creación de la Sociedad de los Tranvías de Zaragoza entre cuyos accionistas se encontraban ilustres políticos, empresarios y personalidades de la época como Basilio Paraíso, Desiderio de la Escosura, Joaquín Gil Berges, Marceliano Isábal y también su suegro Mariano Martínez y cuya primera sesión se celebró en su casa a las 18 horas del día 05 de agosto de 1885.

Solo dos meses después de su primera sesión como Sociedad de Tranvías de Zaragoza, el tranvía de mulas zaragozano realizaba su viaje inaugural partiendo de la Plaza Constitución con destino a la II Exposición Aragonesa de Productos de la Agricultura, de la Industria, y de las Artes, en el edificio del nuevo matadero. La Muestra fue impulsada por la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del país de la cual Modesto Torres Cervelló era por aquel entonces secretario.

El 13 de junio de 1886, se publicó un Real Decreto que devolvía a manos privadas la iniciativa de la creación de redes telefónicas. La subasta de la Red de Zaragoza se anunció para el 9 de septiembre de 1886 y se presentó una proposición a nombre de Modesto Torres Cervelló que ofrecía al estado el 10.35% de la recaudación total, aunque finalmente fue adjudicada a Cándido López Salas, que ofrecía el 20%.

El 15 de diciembre de 1888 aparece en la Gaceta de Madrid una instancia y proyecto presentados a la Dirección Gral. de obras públicas por Modesto Torres Cervelló solicitando la concesión de un tranvía con motor de vapor que transcurriría desde la Estación de Barcelona hasta el puente de Santa Isabel sobre el Río Gállego, utilizando parte de la carretera de primer orden de Madrid a Francia por la Junquera. Poca información más tenemos por el momento de dicha propuesta, más allá de un legajo con las tarifas.

En 1890 Torres Cervelló dimite de su cargo como Director Gerente de la Sociedad Los Tranvías de Zaragoza, aduciendo problemas  de salud, desvinculándose así de un proyecto en el que invirtió un gran esfuerzo y que ocupó casi 10 años de su vida.

Desde 1894 hasta su fallecimiento el 4 de febrero de 1896, a los 58 años de edad, es editor y propietario de la “Revista Métrica y de intereses materiales” canal de comunicación de los fieles contrastes de pesas y medidas, de la cual se conservan ejemplares en el centro metrológico nacional y que fueron estudiadas por D. José Vicente Aznar para su tesis doctoral sobre la Unificación de los pesos y medidas.



Revista Métrica y de intereses materiales Nº 12
 

 Por Nieves García-Arilla Oliver.